Vendés algo que no tenés
La planilla dice doce. En el depósito hay cuatro. Te enterás cuando el repartidor ya salió.
Stock que dice la verdad
Cada entrada y salida descuenta en el momento, con alerta antes de que un producto se corte.
Sabés cuánto facturaste. Lo que no sabés es cuánto se te fue en el camino: el bulto que nunca llegó, el cliente que quedó sin cobrar, el producto que figuraba en stock y no estaba.
La planilla funcionó con veinte clientes y un reparto. Con cincuenta clientes, tres rutas y dos personas cargando datos, deja de ser herramienta y pasa a ser el problema.
La planilla dice doce. En el depósito hay cuatro. Te enterás cuando el repartidor ya salió.
Cada entrada y salida descuenta en el momento, con alerta antes de que un producto se corte.
Sin remito firmado ni registro de quién llevó qué, cada faltante es la palabra de uno contra la del otro. Y lo pagás vos.
Armado, controlado, despachado, entregado. El repartidor marca desde el celular, donde está parado.
Sabés más o menos quién te debe. “Más o menos” en cobranza es plata que se pierde.
Quién debe, desde cuándo y cuánto. Reclamás al que hay que reclamar, no al que compró ayer.
Mayorista, minorista y “el precio que le hago a este”. Cuando el que factura no es el dueño, el margen se decide solo.
La lista se aplica sola según a quién le vendés. Las excepciones quedan registradas, no improvisadas.
Para no gastar la llamada en esto.
“[CITA TEXTUAL. Que hable del problema que tenía antes, no de lo lindo que es el sistema.]”
Es la objeción correcta y la razón por la que fracasa la mayoría de las implementaciones. Por eso el repartidor solo toca dos botones en el celular y el administrativo trabaja en pantallas parecidas a la planilla que ya conoce. La capacitación son dos encuentros, y la primera semana la hacemos con ustedes adentro del sistema, no por manual.
Mejor: eso es tu activo. La migración la hacemos nosotros y está incluida. Nos pasás las planillas como están —con las columnas raras y las hojas duplicadas— y las importamos. No hay que recargar el catálogo ni los clientes a mano.
Te llevás todo. Exportás clientes, productos, movimientos e historial en formatos estándar, cuando quieras, sin pedir permiso y sin cargo. No hay permanencia mínima. Si el sistema no te sirve, preferimos que te vayas rápido.
Depende del tamaño de la operación: no cuesta lo mismo una distribuidora de dos rutas que una de doce. Por eso no publicamos una lista de precios que no diría nada útil. En la llamada vemos tu volumen y te pasamos el número cerrado. Si no cierra, te lo decimos ahí mismo.
No es una demo enlatada. Entramos al sistema con tu caso: cuántas rutas manejás, cuántos clientes con cuenta corriente, qué se te está rompiendo hoy. Salís sabiendo si esto te sirve y cuánto sale. Si no te sirve, te lo decimos.
Te confirmamos día y hora por WhatsApp dentro de las 24 h hábiles.
Datos de ejemplo, funcionando de verdad. Sin registro, sin mail, sin que te llamemos después.
Avanzá un pedido de estado, como lo haría tu depósito.
| Cliente | Ruta | Bultos | Estado |
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Descontá una salida y mirá cómo avisa antes de que te quedes sin producto.
| Producto | Disponible | Nivel |
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Saldos ordenados por antigüedad. Reclamás al que hay que reclamar.
| Cliente | Saldo | Días | Situación |
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